Monthly Archives: January 2013

Sobre la carretera austral

Unos días antes de entrar, nos dijeron que la carretera austral era pobre. Ahora no sé en que sentido lo dijeron.
Tal vez haya menos que comprar. Tal vez el camión del huevo no ha pasado, pero no se puede hablar de pobreza, sino su situación es diferente. Ellos están perfectamente acostumbrados si en su pueblo no hay gasolinera y esto es lo de menos.
Cuando le dije a Pedro que me recordaba a la Gran Sabana en Venezuela, burlonamente me dijo que si era por los bosques de coníferas o los glaciares. El paisaje es MUY diferente, obvio no me refería a eso, sino al hecho de maravillarte un paisaje tras otro hasta el punto de no saber cual es el más bello. Cada mañana en el recorrido de dos semanas era asombrarte por la vista tan espectacular que la naturaleza puede ofrecer.
Futalefu, el primer poblado nos pareció super lindo, chiquito y muy coqueto. La chica de turismo había recorrido varias veces la carretera austral así que fue de gran ayuda. Y desde ahí hasta el fin de nuestro pequeño recorrido fue asombrarnos con lagos, ríos,
nevados, el primer ventisquero del viaje, los glaciares, las cuevas de marmol; días llenos de magia.

Recién habíamos retomado el ripio y se nos poncho un neumatico. Al llegar a Puerto Río Tranquilo en la gomería (vulcanizadora)nos dijeron que se había roto la valvula y que tendríamos que ir a Cocrahne o regresar a Coyaique. Tomamos la ruta hacía Bahía Exploradores y fue una buena decisión. Todo el camino es hermoso.
Llegamos a Cocrahne y cambiamos la llanta para volver a Chile Chico. Teníamos muchas ganas de ir a Caleta Tortel, pero los horarios de los autobuses eran muy justos.
Pensar en ir en Xochipilli no estaba en discución, sólo de nafta eran 80 dólares. Hay lugares que no son para ese momento.
Regresamos a Chile Chico, pues lo de los pasos fronterizos es un poco confuso. Antes de llegar, la misma llanta se volvió a pinchar. ¡Vaya suerte! Más bien ¡Vaya camino!
El clima fue estupendo y nos dejo disfrutar mucho de la carretera austral.

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De camiones y viajar

Hemos encontrado mucha gente pidiendo “aventón”, “haciendo dedo” en nuestro recorrido por la carretera austral. Nos preguntábamos si hay camiones, buses, colectivos pues.
En caminos de ripio no es conveniente sobrecargar la camioneta, sólo ofrecemos espacio para uno y aún no aparece un viajero solitario. Viajan de a varios.
Hace poco nos contaron la historia de una mexicana que casi pierde un trasbordo por los usos del lenguaje. En muchos lugares le dicen camiones al transporte de carga. En México les decimos por igual, unos son de carga y otros
transporte, pero al final camiones. La chica preguntó por donde pasaban los camiones y en lugar de ir a la estación de autobuses, pues la mandaron a la carretera. Tuvo gran suerte de estar en un pueblo chico y darse cuenta de la confusión.

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Hemos pasado por muchos lugares y aún no hacemos un diccionario del español en Latinoámerica. Aún hay tiempo.

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Manifiesto del viajero

Hoy recibimos este mail y aca lo compartimos.

MANIFIESTO DEL VIAJERO
Creemos… que la condición humana admite más posibilidades que el diploma y la oficina. Nuestra sociedad actual considera a las personas poco más que herramientas especializadas. Eficiencia y productividad son valores imperantes. Ante este recorte nos proponemos revalorizar el conocimiento y la experiencia como valores, y el
viaje como un medio privilegiado de acceder a ellos… que una sociedad de individuos entrenados para ser autosuficientes y no preguntarle la hora a nadie es un criadero de neuróticos. De neuróticos y de futuros consumidores de alarmas y pastillas para el stress. Al viajar como mochileros, al hacer dedo, reestablecemos el contacto humano, esa llama vergonzosa… que ser responsable es darnos cuenta de que la vida es una sola, que se vive día a día, y que una vejez con jubilación digna no justifica una juventud de viejos. Ser responsable no significa solo asumir obligaciones, sino también animarse a asumir la libertad y no atarse innecesariamente cosas ajenas a nuestra esencia… que nadie es viejo en tanto no se haga cargo de su edad. Nunca es demasiado tarde para nada. Viejo es quien hace las cosas que se esperan de un viejo, solo porque otro lo esperan de él… que el mundo no es un lugar estático sino una maraña de caminos por los que millares de personas caminan a diario. Cruzando fronteras, vadeando arroyos o escalando montañas… que ese mundo es aún un buen lugar para vivir, que las personas que lo transitan comparten algo que es mucho más fuertes que sus diferencias, sean estas de raza, religión o profesión. Estas personas son intrínsecamente buenas… Creemos que el universo cuida de nosotros, y que una jornada laboral de 12 horas es más peligrosa que viajar a dedo… que nadie se encuentra en peligro por estar lejos de casa, creemos que las ciudades son definitivamente más peligrosas que las rutas, los montes y los lagos. Que el dinero es una parte opcional del equipaje, ya que nadie se alimenta de dinero. No sólo se hacen cosas a cambio de dinero. Pensar eso sería transportar arbitrariamente las relaciones comerciales a las relaciones humanas. Una sonrisa oportuna puede valer millones… que todos los viajeros podemos aprender los unos de los otros, que nadie nace sabiendo, que siempre hay alguien que va por primera vez a ese lugar que nosotros conocemos como la palma de nuestra mano… que el viento que nos da de lleno en la caja de una chata puede ser la vacuna contra la rutina… que la simplicidad es algo a ser reivindicado, y está más cerca de un pan casero al costado del camino que de un crédito hipotecario o vacaciones de quince días pagadas en tres años… que la meta es una excusa para dejarnos mecer por el azar y exponernos a las paradas imprevistas, los pueblos escondidos, las miles de posibilidades intermedias, transformando cada punto del mapa en una anécdota. Que con cada auto que se detiene en una banquina barajamos y damos de vuelta, que ese preciso instante cambia de alguna manera nuestro viaje y de esa manera nuestra vida. Creemos que la ruta es la vida (Jack Kerouac 1922-1967)… que el autostop es una hermosa manera de aprender sobre las tierras por las que viajamos, sobre su gente y costumbres. Ahorrar dinero no es el objetivo de viajar a dedo, sino más bien su consecuencia lateral… que la felicidad constante es una de las formas ocultas en que obra la muerte. (Julio Cortázar, 1914-1984)… que el viajero es preso de la paradoja de querer dar la vuelta a un circuito infinito… que si VOS llegaste hasta acá leyendo no deberías dejar pasar un minuto para empezar a pensar tu propia vuelta al mundo. Si les gusta, compártanlo también, pónganle un link, cítenlo, hagan un pájaro de origami con él y échenlo a volar desde la terraza de su edificio, o déjenlo en hostels, campings, o trenes. Deslícenlo
furtivamente bajo el falso brillo de las puertas de los bancos y compañías de seguro, en los subtes donde algunos cautivos van premeditando su escape, en el box de tu compañero. Como dijo
Freire: “Dales la palabra, y serán libres”. Desde hace una década, este texto viene embrujando viajeros hacia abismo para que descubran sus propias alas.
Durante años, circulo como anónimo. Lo han hallado en la Carretera Austral chilena y en la India.
Ahora, lector, lo dejo en tus manos: difúndilo.

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Viajar con perro

Uno de los momentos del viaje más importantes fue cuando nos decidimos adoptar a Gurú. Habíamos conocido viajeros con sus mascotas, pero realmente no teníamos idea de que se trataba. Nos habíamos hecho historias en la cabeza, alguien nos dijo que también tenían pasaporte… En fin, creíamos que era más complicado de lo que realmente es.
Si estás pensando en viajar con tu mascota te felicitamos por responsable. Es más fácil dejarlo al cuidado de alguien más en nuestra ausencia, pero viajar con mascotas es una experiencia muy linda.
Adoptamos a Gurú de cuatro meses y desde entonces (hace casi dos años) viaja con nosotros. En Latinoamerica los requisitos son los mismos, tenemos entendido que para viajar a EUA y Europa piden más requisitos, pero nuestra experiencia es sólo en Latinoamérica, así que los requisitos son:

*Certificado de salud. Diez días más o menos antes de partir de viaje debes sacar este certificado. Además de decir que el estado de salud de tu mascota es sano, debe llevar tus datos (nombre y no. de pasaporte o de identificación). El certificado se complica en lugares como Venezuela, donde el veterinario que lo expide debe pertenecer al Colegio de Veterinarios y te quieren cobrar carísimo, eso lo debes revisar en la oficina donde hagas el tramite. En otro lugares como el norte- centro de Argentina tienen un formato especial y debes llevarlo en dicho formato, no le creas a tu veterinario si te dice que con su cédula basta, muchas veces es necesario el formato, pero eso depende de la oficina, por ejemplo, el que me dieron en San Martín de los Andes era completamente diferente y no hubo problema, pero en Salta me regresaron, como te digo, esta es la parte con más lío.

*Certificado endo y ecto parasis. En realidad Chile es el país que se pone más especial con este papel, pero de preferencia manténte al día con sus desparasitaciones, pues hay países (entre ellos México) que si al hacerle una revisión a tu perro le encuentran una garrapata puede que lo pongan en cuarentena y bueno, nadie quiere que se pierda las vacaciones, ni pasar un mal rato. México por ejemplo pide que haya sido dentro de los seis meses previos al embarque, Bolivia los treinta días, así que depende del país… Infórmate antes de salir.
Para ir a Chile la primera vez me dieron una lista de los datos que debía contener, yo aún lo pido así:
-Tratamiento con:
fecha
laboratorio
no. de serie
fecha vencimiento
nombre del medicamento.

*Certificado de vacuna ANTIRRABICA- Realmente este es el papel más importante y en el que más se fijan en las instancias de sanidad animal. La ventaja es que dura un año, así que después de aplicarla sólo es cuestión de presentarla.

Al tener estos tres papeles, debes dirigirte a la institución que se dedique en tu país a los trámites de salud agropecuaria o simil. Más abajo te pongo un listado con los enlaces a las páginas. Presentas los papeles, ni se te ocurra llevar al perro, sólo los papeles y mucha paciencia. En la mayoría de las instancias gubernamentales hay que esperar… Si es un buen día, puede que el mismo día que lleves los papeles salgas de ahí muy contento con el certificado zoosanitario, pero puede que no y entonces mínimo tengas que esperar al día siguiente.

Esta información te sirve tanto si vas a viajar por tierra como por avión o barco. Generalmente cuando llevas al perro por el certificado de salud, el veterinario checa sus vacunas y si necesita alguna lo más seguro es que te recomiende aplicársela. No es indispensable para los formatos oficiales, pero de todos modos se la tienes que poner. Asumo que si viajas con tu mascota eres lo suficiente responsable como para cuidar su salud.

Mi experiencia es con canino y asumo que será igual con felinos, para roedores he visto que hay apartados especiales, pero eso seguro en los enlaces te podrás enterar mejor. Si vas a viajar con más de una mascota revisa si hay algún costo extra, puede ser que haya algún cobro por más de cuatro mascotas como en el caso de México.
Tal vez el proceso parece muy largo, pero en verdad no lo es. La vacuna antirrabica se la aplicas una vez al año y después el mismo día que vas por el certificado de salud pides -en caso necesario- la desparacitación. Al día siguiente puedes ir a la instancia gubernamental y te digo que si estas de suerte ese mismo día obtienes el certificado oficial. Mi consejo es ir temprano.
Chile- SAG
México- SENASICA
Argentina- SENASA
Bolivia- SENASAG

Si quieres estar super extra seguro que no debes ir a Relaciones Exteriores a sellar ningún papel, te recomiendo escribas al país al que te diriges para saber exactamente que piden. Un veterinario vivillo nos envío al consulado de Chile para que nos certificaran y fuera aún “más oficial” y lo único que paso fue que nos cobraron 12 dólares por ese trámite que no es necesario.

Revisa los permisos que te otorga el certificado oficial, en algunos casos es de 21 días y en otros de 30. En caso de que pases más tiempo fuera del país, seguramente tendrás que sacar el mismo papel, pero ahora de fuera hacia el origen.

COSTO:
Esto depende del país y la frontera que vayas a utilizar, pero calcula la consulta al veterinario más los costos “oficiales” del trámite. Por hacerlo oficial, pueden cobrar desde 20 pesos argentinos, 6 000 pesos chilenos o gratis como en México, pero tú debes llevar las fotocopias de todos los papeles.
Te comento lo de la frontera, pues por ejemplo en Argentina, en la oficina del norte en Salta tuvo un precio y al hacer el trámite de nuevo en Mendoza, fue mucho más -nada tontos, es la frontera con más flujo.

Te dejo algunas direcciones que necesitamos de las instancias para hacer el trámite:
BOLIVIA
3-4625650 /// 3-4627300
La Paz 2-2229979 /// 2-2220616
Villazón -Donde el puente internacional. Horario 8.30-12.30 y 2.30- 6.30

ARGENTINA
Mendoza- 9 de Julio #459 PB CP.5500 Tel. 0261. 4254011// 4252723// 4231162

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