Salar de Uyuni, día uno

Con los días contados, decidimos preguntar desde Potosí por alguna operadora para hacer el recorrido del Salar más grande del mundo. Una pareja de argentinos que conocimos en Montañita, Ecuador, nos habían dicho que el de tres días valía mucho la pena, así que nuestra intención era tomarlo.

Nos recomendaron ir con la Sra. Esperanza, pues ella nos podría además de armar el paquete, cuidar a Xochipilli- la camioneta- y a nuestro tesoro, o sea, Gurú (ya que es un parque nacional, no podíamos llevarlo).

Llegamos de tarde y Uyuni nos pareció un pueblo lleno de turistas, pero tranquilo. Tomamos el “tour” de tres días por poco más de cien dólares cada uno. Nos habían dicho que incluía todo y llega casi a la frontera con Chile. Llegar por tus propios medios no es imposible, pero ya que no hay caminos, podría convertirse en toda una aventura, así que nos fuimos a lo seguro. Eso sí, la entrada al parque nacional no la incluye, de apróximadamente 175 bolívares (menos de 20 dólares).

Salar de Uyuni

El primer día fuimos al Salar, es una de las vistas más impresionantes, hacia donde dirijas la mirada, todo es blanco. Realmente no es frío, pero debido a la altitud tampoco es caluroso. Ahora que ya sabemos, aconsejaríamos llevar una buena chamarra y playeras térmicas, eso sí, es importante en todo el paseo llevar ya sea las sorochepil (pastillas para el mal de altura) o tomar bastante té de hoja de coca para evitar posibles problemas de salud. Las comidas están incluidas, incluso preguntan si hay vegetarianos en el grupo, la primera comida que hicimos con la vista del salar fue un muy RICO bistec de llama. Lo habíamos probado en Cusco, pero esta vez era delicioso, nos dijeron que en esta zona el sabor se lo daba la sal.

Las operadoras te venden el hotel de sal como un punto turístico, realmente eso no es nada impresionante, pero bueno, es una construcción puramente de sal. Hay puntos de venta de artesanías y hasta esculturas.

Se dice que en esta parte de la tierra había mar, mucho mar y en alguna sequía el mar desapareció, pero la sal quedó ahí. Hoy en día aún puedes excavar más de 20 metros y seguiría habiendo sal ¡wow!

Ese mismo día nos llevaron al cementerio de trenes. Hasta hace poco había una ruta de trenes que iba desde Buenos Aires, Argentina hasta Lima, Perú. Hoy en día ya no existe y aunque en Bolivia aún viajar en tren es una opción (de las mejores diría yo) hay maquinaria que quedó como centro de entretenimiento.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

One thought on “Salar de Uyuni, día uno

  1. Buenas tardes I., acabo de descubrir tu blog y francamente me ha encantado, tanto los
    comentarios de los profesionales que son muy aclaradores, así como el de las personas que han escrito y con las que comparto ciertas de sus dudas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>