Taganga, una playa para viajeros y el camino a la Guajira.

Es una playa que queda justo al lado de Santa Martha. Tantas cosas bellas nos contaron de ella que no podíamos dejar de ir y bien hicimos. Estuvimos atrapados por diez días en uno de los lugares más bonitos que hemos conocido. Playas deliciosas para nadar. Muy intimas y llenas de magia. Hay una bahía que parece escondida a sólo diez minutos caminado: Playa Grande. Bello, bello.
En un principio Taganga debió ser una playa de pescadores, pero con todo el turismo Taganga nos recordó a Playa del Carmén o Puerto Escondido. Donde está la calle principal, peatonal por supuesto y alrededor de ella se han generado todo tipo de comercios. Los precios son un poco más elevados que en Santa Martha, pero los hostales eran realmente baratos. Había desde $5,000 pesos colombianos por persona, menos de tres dólares. Estuvimos atrapados en este pequeño pueblito que ya no queríamos dejar.
Muy cerca se encuentra el Parque Tayrona, teníamos la intención de ir, pero el costo de entrada era de $35,000 por persona. No estábamos seguros de querer pagar esa cantidad y además ¿qué haríamos con la camper?. Al llegar a Los Naranjos buscamos donde pasar la noche. En la entrada decía campamento Emmanuel. Asumimos que era un campamento y sí lo era, pero cristiano. No hubiera habido ningún problema, si no hubiéramos regresado de la playa y mientras caía la noche y nosotros meditábamos sobre el parque Tayrona, cuando uno de los encargados nos dijo que nos debíamos ir, que ya no podíamos seguir ahí. Le propusimos nos dejara pasar la noche y a la mañana siguiente al amanecer nos iríamos, pero el joven quería cobrarnos veinte mil por noche. Así, en medio de la noche salimos y nos estacionamos en el primer lugar que sentimos seguro. Al lado de la carretera.
Al día siguiente, temprano, retomamos la carretera. Nuestra dirección era la Guajira, en el mero norte de Colombia, pero justo antes de llegar hicimos una parada en el Parque Nacional de los Flamencos. En Celestún, Mérida (México) no tuvimos oportunidad de ver ese rosado espectáculo, y no quisimos volver a perdernos esa oportunidad. El pueblito de entrada se llama Perico; también se puede entrar por Camarones, pero esa entrada es más turística y por ende, los servicios ahí son más caros. Un guía nos cobro $15,000 pesos colombianos para guiarnos al lugar donde los veríamos… Vaya sorpresa que nos llevamos cuando llegamos al lugar indicado y no se veía mas que una franja rosada en el horizonte. Nos acercamos más caminando descalzos por el desierto, y logramos pillar a unos cinco o seis de estos hermosos pájaros mientras buscaban su comida en el lecho de la laguna. Sí que son animales realmente bellos.
Ya nos faltaba poco para dejar Colombia, sólo faltaba la Guajira Colombiana. El punto más al norte del continente.

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One thought on “Taganga, una playa para viajeros y el camino a la Guajira.

  1. muy buenos dias acabo de enterarme de tu pagina web y la verdad es que me parece genial no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote semanalmente.

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