Bonampak, enmedio de la selva

Después de nuestra primera noche internados en la Selva Lacandona continuamos el recorrido hacia Yaxchilán. A estas alturas ya estábamos cansados de todas las cuotas que hay que pagar: a la comunidad, al INAH, al ejido, a la Semarnap.

Y bueno, Yaxchilán, a pesar de que se encuentra de otro lado del Río Usumacinta, siendo aún tierra chiapaneca, no podían dejar pasar la oportunidad de además de cobrar por entrar al pueblo, y la cuota del INAH, había que pagar una lancha para cruzar a la zona arqueológica. La lancha, lo menos era 500 el viaje redondo por los dos, la verdad cansados de tanto abuso, preferimos retirarnos y dejarlo para otro momento. Eso sí, aprovechamos para la primera foto en el Río Usumacinta y cruzamos del otro lado de la carretera para encontrarnos con Bonampak.

 

 

 

Bonampak es famosa por sus murales, sí, sus murales llenos de color. Eso y su gran estela.

Pero empecemos por el principio. Al llegar a Bonampak nos informaron como procedía la entrada, pero, otra vez, ya no podíamos pasar. Era necesario pasar ahí la noche. Nos estacionamos y se nos acercaron los niños, primero a vendernos sus artesanías: collares, cucharas de madera, jaguares tallados, en fin, la artesanía local, pero al ver la camper se quedaron con nosotros por un buen rato, nos llevaron al río donde antes de que tuvieran agua en las casas usaban para bañarse y después cuando empezó a caer la noche, contamos historias, cuentos y leyendas. Cerca de la entrada a la zona arqueologica hay una templo protestante, que nos contaron que acababa de llega. Que un señor llegó contándoles que ellos vivían mal y que había un señor Jesucristo.

 

 

Bonampak está en medio de la selva y para llegar hay que tomar un camión en la “entrada” para después de 10 km de terracería, llegar a las ruinas. El costo de la camioneta es de 70 pesos, pero si entras menos de 100 metros, puedes conseguir descuento de estudiante. Dicen que la medida la adoptaron pues muchos visitantes además de ensuciar la carretera, mataban a muchos de los animales que hoy se pueden ver.

La estela que les comenté, es enorme, mide SEIS metros. Y está colocada a la mitad de la acrópolis. Muestra a Chaan Muan II vestido con gran lujo para celebrar su quinto año de gobierno.

 

 

Los murales son tres grandes cuartos sobre la acrópolis, divididos entre ellos que relatan la historia de Bonampak y su rey Chaan Muan II. En la primera se muestra la ceremonia de presentación por parte de la familia gobernante; en ese mismo cuarto se encuentra la escena de la procesión de los músicos. La cámara dos es la de la batalla y la posterior presentación y suplicio de los prisioneros, por último, la tercera cámara exhibe la suntuosa ceremonia de celebración del triunfo. El descubrimiento de Bonampak permitió conocer uno de los mayores testimonios de la cultura maya y la extraordinaria concepción de color y línea de sus pintores, pues estas se conservan en un estado que jamás había visto. Juzgue usted mismo.

 

 

 

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>